Un elefante bebé de 200 kilos crece pero se niega a dejar de dormir junto a su cuidador humano que lo crió desde pequeño, pese a que ya no cabe en la cama compartida.
El animal, aún niño, busca acurrucarse como cuando era más chico, ignorando su tamaño; el cuidador alimentó y dio cariño desde nacimiento, pero el elefante llegará a toneladas.
Imágenes virales muestran al elefante queriendo hacer cucharita, destacando lazo afectivo que no entiende límites físicos.