Docentes y estudiantes de la UBA continúan clases públicas frente a la casa no declarada de Manuel Adorni en Caballito, comparando sus bajos salarios con el patrimonio inexplicable del vocero presidencial, mientras planean una jornada de lucha mañana con cuatro clases magistrales.
La docente Laura explicó que un ayudante de primera con 10 años de antigüedad cobra entre 230.000 y 250.000 pesos mensuales por 10 horas semanales, y con el máximo de cinco cargos permittedos apenas llega a 1.200.000 pesos, por debajo de la canasta familiar, lo que genera un éxodo masivo de universitarios hacia trabajos como conductores de apps.
Para mañana a las 10 en la puerta de la casa de Adorni, el sindicato AGD UBA organizó clases sobre extractivismo y ley de glaciares, macroeconomía contrastando datos oficiales, 50 años del golpe y militancia universitaria en los 70, con espacio abierto para más docentes; un gran despliegue policial custodia el lugar.
Los manifestantes denuncian injusticia por el aumento del 100% en salarios de ministros en enero contra el 2,5% para docentes, en medio de un paro nacional hasta el miércoles, para visibilizar el conflicto salarial y el patrimonio de Adorni, que pasó de pobres a dueños de propiedades en poco tiempo con familia en el Estado.