El ciclón Arell tiñó el cielo de rojo en Australia Occidental (Jack Bay, Pilbara) por dispersión de polvo árido tras vientos de 228 km/h categoría 3-4 el 27 de marzo, creando escena apocalíptica real no IA.
Esteban Zúcaro explicó efecto físico: polvos dispersan longitudes largas (rojo) vs gases azules; duró minutos hasta asentarse. Inhabitants notaron viento espeso, cortes energía y daños materiales por flón marino.
Ocurre en zonas áridas con ciclones cercanos al mar; posible en Argentina pero improbable por intensidad. Similar a tormentas arena.