China envió 15.000 toneladas de arroz al puerto de La Habana para aliviar la crisis de combustible en Cuba, agravada por el corte de envíos venezolanos tras la captura de Nicolás Maduro y exigencias de Estados Unidos al nuevo gobierno chavista.
México y China, aliados del régimen cubano liderado por Miguel Díaz-Canel, desembarcaron suministros como alimentos y médicos, desafiando presiones de la Casa Blanca. Cuba sufrió siete apagones masivos este año y depende de solidaridad externa para evitar colapso humanitario.
En puertos de La Habana y Santiago llegaron envíos masivos. El gobierno cubano destaca alianzas con Pekín y activistas regionales como salvavidas ante servicios de salud y agua al mínimo.