El fondo buitre Burford compró por 16 millones de dólares el derecho a litigar contra Argentina por YPF y computaba ganancias no realizadas de hasta 1999 millones tras sentencia de Loretta Preska en 2023.
Entre 2016-2019 vendieron 38% de acciones por 236 millones financiando el litigio; costos acumulados crecieron con lobby en tribunal neoyorquino.
La Corte de Apelaciones revocó la sentencia favorable a buitres que buscaban 16.000 millones, manteniendo defensa argentina de soberanía en expropiación.