Un alumno de 15 años mató a Ian Cabrera de 13 años en el baño de un colegio de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta familiar que llevaba en la mochila. El tirador disparó por la espalda a la víctima y luego la remató gritando "sorpresa", evocando el caso Columbine.
El posible móvil es un conflicto intrafamiliar por la separación de los padres, tras un intento de suicidio semanas antes con tratamiento psicológico no informado al colegio. La familia es de buen pasar económico con una forrajería importante, y no hay antecedentes de bullying pese a videos iniciales.
Panelistas debaten responsabilidades de padres, colegio y sociedad, criticando la cultura del insulto desde la Casa Rosada y la falta de atención a la salud mental, segunda causa de muerte en jóvenes. Expertos destacan normalidad de armas en zonas rurales pero exigen pericias toxicológicas.
Seis heridos más por estampida y vidrios rotos completan la tragedia que conmueve a la comunidad educativa argentina. La investigación prioriza entender por qué llevó problemas hogareños a la escuela.