Un alumno de 15 años ingresó con una escopeta desarmada en el estuche de su guitarra a la Escuela 40 Mariano Moreno en San Cristóbal, Santa Fe, la armó en el baño durante el izado de la bandera a las 7:15, gritó "sorpresa" y disparó entre 3 y 6 veces con el arma del padre, oficial de seguridad, matando a un chico de 13 años jugador del Club Atlético Independiente e hiriendo a ocho menores. Un preceptor y auxiliares lo desarmaron y la policía lo detuvo; el agresor respondió "no sé" al ser interrogado.
La escuela tenía antecedentes de violencia: agresión con armas blancas a la alumna Delfina por un video íntimo difundido y peleas a la salida que requirieron policía. Panelistas vinculan el hecho al bullying masificado por redes sociales, acceso fácil a armas en zona cazadora, falta de protocolos escolares, exceso de pantallas con juegos violentos y problemas de salud mental no atendidos en escuelas del interior.
En entrevista, el experto en educación socioemocional Sergio Siciliano enfatizó que el atacante era víctima de bullying que se viralizó en redes, generando furia incontrolable; criticó la falta de herramientas para docentes, demoras en derivaciones a psicólogos y necesidad de equipos especializados. Compararon con tiroteos en EE.UU., donde escuelas son como cárceles con puertas blindadas, y el documental "Todos los Cuartos Vacíos" sobre víctimas.
Actualizaciones médicas: seis heridos leves en San Cristóbal, dos en Rafaela (código rojo inicial estabilizado y heridas superficiales); equipos de salud mental atienden a víctimas y familias. Comunidad conmocionada en pueblo de 12-15 mil habitantes; clubes suspenden actividades. Debate sobre responsabilidad compartida: familias, escuelas, Estado provincial y municipal con roces políticos.
Discusión alerta sobre réplicas posibles por bullying persistente y violencia cotidiana en colegios, desde peleas hasta suicidios, con mensajes masivos de víctimas relatando daños indelebles.