Un alumno de 15 años mató a un chico de 13 años con una escopeta escondida en un estuche de guitarra durante la formación matutina en la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe. Gritó "sorpresa", disparó cuatro o cinco veces hacia el patio, se escondió en el baño para recargar y un asistente escolar lo desarmó tras abalanzarse sobre él. La víctima jugaba al fútbol en el club local y el agresor es hijo del garrafero del pueblo.
Compañeros confirmaron que el agresor sufría bullying, con un video viral donde le pegan una patada mientras duerme en clase y lo graban para humillarlo. Alumnos contaron que buscaba a sus amigos para matarlos primero, pero al no encontrarlos disparó a mansalva; gritó que quería matar a todos mientras lo subían al patrullero riéndose, aunque después lloró en shock según testigos. El papá repartidor que le llevó delivery la noche anterior lo vio normal y tranquilo.
El pueblo chico de San Cristóbal, con economía agrícola y familias trabajadoras, enfrenta consumo de drogas, violencia y armas fáciles: operativos recientes allanaron narcopuntos, menores portan pistolas y hubo peleas entre chicas tres semanas atrás. No había evidencia oficial de bullying en la escuela ni diagnósticos psiquiátricos, pero panelistas destacan causas multicausales como entorno familiar, cyberbullying y acceso a armas del padre para cazar.
Gobernador Maximiliano Pullaro envió ministros de Justicia Pablo Cococcioni, Educación José Goiti y Igualdad Victoria Tejeda, más fiscal Carlos Botero para conferencia a las 11 desde la ciudad. Dos heridos de 13 y 15 años con perdigones están fuera de peligro en Rafaela; padres en shock, con apoyo psicológico, y algunos quieren retirar hijos del colegio.