Manuel Adorni adquirió un departamento de 200 m² en Caballito por 230.000 dólares, un valor de 1.100 dólares por metro cuadrado imposible según inmobiliarios, que estiman entre 2.500 y 2.800 dólares. Compró sin vender su anterior propiedad de 133 m² en Parque Chacabuco valuada en 290.000 dólares.
La operación involucra hipoteca de 200.000 dólares de dos señoras mayores de 60 y 70 años, una con PAMI y viuda de mecánico, que niegan conocerlo ante Clarín y La Nación. Un departamento similar se vendió hace dos años por 710.000 dólares, duplicando el precio declarado.
Panelistas cuestionan el origen de fondos, gastos mensuales de 10.000 dólares en tarjetas y sueldos insuficientes incluso sumando a su esposa. Justicia avanza con medidas: reportes bancarios, declaraciones juradas, viajes y propiedades vía juez Lijo y Oficina Anticorrupción.
Se compara con casos como Vidal y Espert, viendo en Adorni metáfora de corrupción del gobierno Milei, plagada de inconsistencias y posible enriquecimiento ilícito bajo investigación.