Un menor de 15 años ingresó a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 16 oculta en un estuche de guitarra, cargó cartuchos de una mochila posiblemente entregados por una cómplice adolescente, disparó tres veces durante el izado de bandera, mató al chico de 13 años Ian Cabrera con tiros en la espalda y pecho, hirió a varios alumnos con perdigones y generó caos con alumnos saltando ventanas y una nena con muletas abandonada por profesores.
El agresor gritó "sorpresa, sorpresa" al salir del baño donde se preparó, respondió "no sé" cuando le preguntaron qué hacía, se rió en el patrullero y en la oficina de preceptores; luego intentó ahorcarse con su remera antes de ser esposado, recordando que su padre había intentado suicidarse frente a él; tenía una lista de enemigos en el colegio por conflictos en WhatsApp y amenazó con matar a todos dos semanas antes.
Panelistas debaten si fue crimen planificado o emoción violenta: abuelo le enseñó a usar el arma, madre Mabel Greter identificada como drogadicta con problemas psicológicos y maltrato, padre ausente con denuncias de violencia; expertos exigen gabinetes psicopedagógicos en escuelas y protocolos de seguridad fallidos, como el preceptor que lo desarmó pero profesores ignorando pedidos de ayuda.
En vivo desde el colegio, reportero Facundo Muñoz muestra pericias policiales retirando cajas de evidencia, cronología: entró a las 7 AM, 10 minutos en baño, disparos a las 7:11; Horacio Frasca confirma audio de testigo sobre cómplice pasando cartuchos; vecinos en shock por víctima tranquila y agresor de familia disfuncional conocida.
Autoridades evalúan imputabilidad bajo ley juvenil vigente (inimputable hasta septiembre), posible internación en instituto con tratamiento; se cuestiona si bajo efectos de drogas o esquizofrenia, con juez de menores para resguardarlo.