Un adolescente de 15 años ingresó a la Escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 12-70 escondida en un estuche de guitarra, gritó "¡Sorpresa!" y disparó en el patio, matando a Ian Cabrera Núñez, un chico de 13 años, e hiriendo a otros en un intento de masacre que se frustró cuando el arma se trabó y el portero lo redujo.
El agresor, descrito como callado, respetuoso e introvertido por compañeros y maestros, no tenía antecedentes disciplinarios en el colegio donde estudiaba desde jardín. Llevaba un cinturón con cartuchos y dos tubos extras cargados con proyectiles de plomo. Según su abogada Mariana Oroño, sentía no encajar, quería suicidarse desde hace años, tenía autolesiones previas y tratamiento psicológico; su familia atravesaba problemas como separación parental, consumo problemático del padre y licencia psiquiátrica de la madre.
La comunidad de 15 mil habitantes está conmocionada: alumnos corrieron despavoridos, padres y chicos dejaron velas frente al colegio en vigilia silenciosa por Ian, deportista fanático de River y jugador del Club Atlético Independiente. El ministro de Educación santafesino José Goiti confirmó ausencia de alertas escolares pese a conflictos intrafamiliares. La abogada prevé institucionalización psiquiátrica para el menor, inimputable por ley anterior.
En vivo desde el lugar, se mostró el baño donde cargó el arma, la escena del crimen y la estampida captada en cámaras. Testigos relataron pánico total al oír tiros durante el acto de izado de bandera. No hay bullying confirmado; video viral muestra broma aislada.