Virginia Lago relata en el programa sus comienzos en la actuación a los 15 años, impulsada por su hermana mayor que la llevó a un concurso televisivo donde ganó interpretando a Carlitos Chaplin entre 100 participantes, dirigida por Marta Reguera y Martín Cruteca.
Crecida en familia de siete hermanos con raíces españolas en Lugo y Pontevedra, menciona a su padre músico de guitarra como columna vertebral que la apoyó, junto a su hermana dedicada al teatro y danza que la sacó de su timidez.
Destaca el rol de Wilfredo Ferrán quien la invitó a protagonizar Elisa Doolittle en Pygmalion de Bernard Shaw en el Teatro 35, éxito que atrajo a figuras como Lautaro Murúa y Luis Andriuolo, y la envió a estudiar al Instituto de Arte Moderno.
Habla de su pasión por actuar como juego compartido con el público, su creencia en el destino y cómo vivió en Villa Ballester hasta los 20 años trabajando con sus padres.