Un veterano de Malvinas relata su llegada a las islas pensando en una estadía corta, pero enfrentó escasez de comida, frío y hambre que generó miedo.
Describe luces rojas en dispositivos y un grito de sargento ruso, seguido de quemazón en el estómago durante combate, aceptando el final inminente.
Subraya que ninguno dejó heridos atrás y que Malvinas le enseñó todo en 70 días con 20 años, lecciones de vida únicas.