Donald Trump declara un plazo de cinco días para posibles negociaciones con Irán, coincidente con la llegada de marines estadounidenses a Oriente Medio, sin dañar infraestructuras energéticas. La experta Pilar analiza que no se trata de una tregua, sino una jugada estratégica para presionar al régimen iraní, diferenciando entre el país y el régimen, sugiriendo diálogos con sectores disidentes como el presidente Pezeshkian.
Israel continúa su ofensiva selectiva contra la cúpula de la Guardia Revolucionaria y Basij, fuerzas represivas odiadas por la población iraní. Fotos comparativas muestran la decimación de líderes teocráticos y militares, preservando figuras como Pezeshkian, mientras se evitan daños a instalaciones eléctricas para no afectar aliados del Golfo Pérsico post-régimen.
La estrategia combina presión militar colosal con señales de negociación, similar a transiciones en Venezuela y Cuba, pactando con partes del régimen debilitado por deserciones y bombardeos precisos. Netanyahu confirma coordinación con Trump, priorizando el fin del programa nuclear y misiles balísticos iraníes.