Cientos de trabajadores venezolanos salieron a las calles por tercera vez en el año exigiendo aumento del salario mínimo estancado hace más de cuatro años en 130 bolívares, equivalentes a 28 centavos de dólar.
Educadores, personal de salud, empleados públicos y pensionistas denuncian pobreza extrema y piden sueldo justo. En Caracas, manifestantes reportaron agresiones de grupos oficialistas y policía impidió paso al Ministerio de Trabajo.