El presidente de la AFA Claudio Tapia intentó un auto-homenaje organizando el partido de la Selección argentina contra Mauritania en la cancha de Boca Juniors. Entregó una plaqueta a Juan Román Riquelme esperando apoyo de la hinchada xeneize.
Sin embargo, casi toda la cancha lo silbó e insultó, salvo el sector bostero con banderas de agradecimiento. Los conductores ven fracaso en su gestión, con posibles procesamientos por fondos de coparticipación junto a Tobillino.
Advierten preocupación por mal rendimiento de la Selección si tapa irregularidades de dirigentes.