Salvatore Giuliano, nacido en 1922 en Montelepre, Sicilia, se convirtió en bandido durante la Segunda Guerra Mundial por contrabando de aceite, aceitunas y trigo en el mercado negro ante la escasez. De familia pobre campesina, asaltaba camiones y depósitos para quedarse con el botín y repartirlo parcialmente, ganando fama de Robin Hood local.
Los pobladores lo protegían a cambio de comida y ayuda, formando una red de apoyo en los montes áridos. En 1943, con 21 años, mató a su primer carabinero, Giovanni Mancino de 22, durante un asalto, mostrando su disposición a la violencia extrema.
Relacionado con terratenientes y mafia para mantener tranquilos a los pobres, Giuliano operaba en un Sicilia caótica con fascistas, nazis y posguerra. La producción mostró imágenes de su barrio y contexto histórico.