Tres presos en el penal de Magdalena (Unidad 35), incluido Gabriel Nicolás Jiménez de 26 años condenado a 10 años y un mes por robos agravados, operaban un call center con 30 llamadas diarias de 9 a 17 para estafar haciéndose pasar por empresas de envíos o celulares, robando códigos y bloqueando WhatsApp de víctimas.
La banda estafó incluso a jueces de San Isidro como Luis Cayuela y Juan Eduardo Esteban, quienes recibieron llamadas fingiendo entregas de paquetes de Andriani; audios muestran cómo intentan obtener códigos de seis dígitos. Investigó el fiscal Patricio Ferrari, revelando que el 85% de reclusos usa celulares prohibidos pese a fallos como el de Violini desde pandemia, con fiestas, piscinas y ventas de datos en penales.
Invitados como Miguel Perrota (exdirector Asuntos Internos SPF), Leonardo Sigal y Hugo Trindade denuncian corrupción policial para ingresar minis celulares (más chicos que encendedores, dual SIM, escondidos en jabones), costos de hasta 10.000 dólares en máxima seguridad y motines temidos. Critican a gobernador Kicillof y Mena por no instalar inhibidores israelíes, fallidos en Devoto por presos incendiándolos, priorizando votos sobre víctimas.
Debate soluciones: hacer delito ingresar celulares, equipar SPF, mano dura pese motines; citan muerte de soldado Gómez por estafas similares ("banda del millón"), pedido de Sandra Arroyo Salgado para quitarlos y TV para Mundial Qatar por amenazas. Presos graban TikToks mostrando "trabajo" desde cárceles como Lomas de Zamora 58, indignando por lujo mientras víctimas sufren.
Condenan que penales bonaerenses superpoblados (doble capacidad) permiten control preso, con guardias mal pagos (650.000 pesos) tentados por motines; urgen resocialización real sin privilegios como asados o PlayStations.