Más de 200 agentes desarticularon una presunta célula terrorista islamista en Renania del Norte-Westfalia, deteniendo a siete hombres de Pakistán, Kirguistán y Turkmenistán, simpatizantes del Estado Islámico, por preparar atentados y financiar terrorismo.
La fiscalía destaca la amenaza grave del islamismo, con nueve atentados en doce meses en Alemania. Chloe, excombatiente de Estado Islámico en Siria, relata cómo radicalizó su esposo y financiaron el viaje con ahorros, créditos o subsidios alemanes no cancelados, retirando dinero en Turquía.
Expertos como Jacob Schindler explican crowdfunding, criptomonedas y hawala (sistema informal árabe sin dinero físico, basado en confianza familiar) como métodos clave para transferir fondos a terroristas, usados por todas las organizaciones islamistas.
En juicio contra acusados de recaudar miles de euros para Estado Islámico vía Turquía a Siria, abogados como Serkan Alkan y Martin Heising dudan pruebas. Estado Islámico usó donaciones Telegram, Western Union y pagos mensuales de 100 dólares a combatientes.
Autoridades alemanas combaten financiación cortando transferencias, pero hawala opera ilegalmente sin licencias Bafin, borrando evidencias.