El pastor profundizó en el clamor con fe como herramienta esencial para quebrar esclavitudes, citando Éxodo donde los israelitas, tras 400 años de opresión en Egipto, clamaron a Dios y Él los liberó del faraón, respondiendo no a la necesidad sino a la fe genuina.
Explicó ejemplos bíblicos como Ana, madre de Samuel, quien clamó con perseverancia y lágrimas hasta creer que Dios la escuchó, recuperando la alegría al confiar plenamente; los israelitas recibieron protección contra perseguidores egipcios y libertadores en angustias repetidas, siempre ante clamor arrepentido.
Enfatizó que Dios protege y bendice el clamor profundo y sincero, no oraciones tibias o sin arrepentimiento, advirtiendo que el pecado abre puertas al enemigo; Jesús clamó con agonía hasta sudar sangre, modelo de oración intensa que Dios responde con libertad, propósito y paz exclusiva en Él.
Invitó a no resignarse ante problemas familiares, económicos o mentales, citando promesas como Salmos 18:6 donde Dios oye el clamor en angustia, Isaías donde responde "aquí estoy", y Jeremías prometiendo revelar cosas ocultas al clamar; urgió dependencia total en Dios, cerrando puertas al pecado para recibir protección y sabiduría.
Promocionó el Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con actividades para todas las edades y sordos, y el sitio iglesiadelaciudad.com.ar con recursos gratuitos.