Una ola gigante de 6 metros, fenómeno raro que ocurre cada 50 años, atrapó a una nadadora en la playa Bondi de Sydney, Australia, inundando la costa y requiriendo rescate por socorristas.
La mujer quedó desequilibrada tras ser arrastrada, pero no pasó a mayores; expertos destacan el peligro pese a olas habituales para surfistas en la zona.