Perú enfrenta elecciones generales el 12 de abril con extrema fragmentación: ninguno de los 35 candidatos a presidente supera el 12% de intención de voto en primera vuelta.
Keiko Fujimori, derechista hija de Alberto Fujimori (condenado por lesa humanidad), defiende su legado pese acusaciones de recibir dinero de Odebrecht. Rafael López Aliaga, millonario extrema derecha seguidor Opus Dei, promueve nacionalismo cristiano, anticorrupción, antiinmigración y pena de muerte; exige expulsar venezolanos ilegales.
Vladimir Cerrón, médico y gobernador por Perú Libre, lidera izquierda defendiendo a Pedro Castillo. Otros como Alfonso López Chao (centroizquierda exBanco Central), Wolfgang Grosso (general retirado), Carlos Álvarez (comediante) y César Acuña (empresario) podrían pesar por fragmentación, enfocados en seguridad.