Un chico de 14 años llamado Nahuel recibió una brutal golpiza en la escuela número 18 de Mar del Plata por negarse a ceder su asiento, sufriendo fracturas y hematomas en el rostro tras patadas en la cabeza y el cuerpo.
Las imágenes escandalizan a la ciudad, con compañeros filmando en lugar de intervenir, mientras el panel discute el bullying endémico en colegios y la necesidad de que las autoridades lo detecten a tiempo.
Se menciona el caso de una chica de 18 años en Chaco que se suicidó por bullying, y se destaca que patear en la cabeza implica intención de matar, vinculándolo a la ley de imputabilidad de menores promulgada y reformas al Código Penal que penalizarán estas agresiones con participación de filmadores.