En 1975, tras la independencia de Angola de Portugal, estalló una guerra civil entre el MPLA de Agostinho Neto, la FNLA y la UNITA por el control de Luanda. El Kremlin apoyó al MPLA con armas y logística, permitiendo que Neto ocupara la capital en agosto.
Estados Unidos respondió financiando a los opositores con 50 millones de dólares vía Mobutu de Zaire y movilizando 3.000 soldados sudafricanos en la operación Savanna. Las tropas rebeldes avanzaron brutalmente hacia Luanda, con atrocidades como masacres en Lucala donde no hubo sobrevivientes.
Cuba intervino con la operación Carlota, enviando aviones con miles de soldados para rescatar al MPLA. Los combates culminaron en victoria cubana y soviética el 11 de noviembre de 1975, cuando Neto proclamó la independencia y asumió la presidencia.
La Unión Soviética celebró el triunfo mientras Estados Unidos se sintió humillado por su alianza con el régimen sudafricano de apartheid.