El documental narra cómo, tras la Conferencia de Bandung de 1955, que unió a líderes africanos y asiáticos contra el colonialismo en plena Guerra Fría, Ghana se independizó en 1957 bajo Kwame Nkrumah, quien equilibró ayudas de EE.UU., URSS y China para proyectos como represas, atrayendo el modelo soviético de centralismo sin alinearse totalmente.
En Congo, independiente en 1960, el primer ministro Patrice Lumumba enfrentó motines militares, secesión de Katanga rica en uranio y presiones belgas. Ante rechazos de la ONU, pidió ayuda soviética, lo que alarmó a la CIA, que reclutó al coronel Joseph Mobutu para un golpe. Mobutu tomó el poder en septiembre, cerró embajadas soviéticas, capturó a Lumumba y lo entregó a rebeldes de Katanga, donde fue asesinado el 17 de enero de 1961, disolviendo su cuerpo en ácido.
EE.UU. respaldó a Mobutu como contrapeso anticomunista, pero el asesinato generó protestas africanas y críticas por apoyar el apartheid sudafricano, donde Nelson Mandela y el ANC fueron perseguidos. La URSS ganó influencia con becas en la Universidad Patrice Lumumba, entrenamientos y acuerdos, mientras EE.UU. lanzó el Cuerpo de Paz. Nkrumah fue derrocado en 1966, y Somalia bajo Mohamed Siad Barre se volvió socialista aliada soviética con bases estratégicas.
En Angola, la independencia de 1975 desató guerra civil: el MPLA de Agostinho Neto, respaldado por URSS y Cuba vía operación Carlota con miles de tropas, derrotó al FNLA y UNITA de Jonas Savimbi, apoyados por EE.UU., Zaire y Sudáfrica. Neto tomó Luanda y presidió. En Etiopía, la revolución de 1974 derrocó a Haile Selassie; Mengistu Haile Mariam impuso marxismo-leninismo con 500.000 muertos en terror rojo, recibiendo ayuda soviética contra Somalia en Ogaden (1977), aplastando al enemigo con mil millones en armas y tropas cubanas.
La rivalidad continuó: Reagan apoyó a Savimbi contra Angola socialista y distanció de Sudáfrica por represión en townships, iniciando contactos con ANC, mientras la distensión se rompía en África.