El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro compareció por segunda vez ante un tribunal federal en Nueva York acusado de narcotráfico, donde su defensa alegó vulneración del debido proceso por sanciones de EE.UU. que impiden financiar abogados.
El juez rechazó desestimar cargos; Maduro apareció más delgado con ropa de recluso junto a Cilia Flores. En Caracas, seguidores del PSUV siguieron la audiencia en pantalla gigante en Plaza Bolívar, con presencia de diputados y su hijo Nicolás Maduro Guerra exigiendo liberación.
La cotidianidad venezolana sigue igual, con foco en crisis económica: salario mínimo bajo 1 dólar desde hace cuatro años, bonos insuficientes ante canasta básica de 500 dólares, pese anuncios de inversiones petroleras sin impacto en bolsillos.
Corresponsal Daniela Zambrano reportó desánimo ciudadano por falta de cambios tras salida de Maduro el 3 de enero.