Nicolás Maduro compareció en corte con chaleco beige de preso, camiseta naranja y traductor simultáneo, junto a sus abogados pero sin contacto con su esposa Cilia Flores. El juez joven discutió quién paga la defensa, ya que fondos venezolanos están bloqueados por EE.UU. y no pueden provenir de ilícitos.
El fiscal propuso defensor oficial si no justifican el dinero. Maduro se ve más delgado pero mantiene bigotes y contextura grande. Cilia Flores necesita electrocardiograma por dificultades de salud.
Reportero accedió solo con lapicera y papel al piso 14, con estricta seguridad de Marshalls. No hay fecha para próxima audiencia hasta definir pruebas y pagos.