Lizzie Tagliani contó que su adopción se paralizó a un día de la audiencia definitiva por denuncias en televisión de Viviana Canosa. Aseguró que nunca bajó los brazos y demostró su dignidad ante el público mientras contenía a su familia.
Canosa se puso a disposición de la Justicia para aclarar que Lizzie es una buena madre. Tagliani describió el dolor de viajar llorando desde Adrogue, sintiendo que la mataban diariamente, pero siguió adelante por su futuro hijo.
Finalmente, Lizzie y su marido consiguieron la adopción plena tras un año difícil. En la radio, relató la emoción de recibir un cartel de felicitaciones en el juzgado como "familia Nemo" y cómo el niño de cinco años cambió su realidad.