Liliana Pérez, referente del merendero La Esperanza de San Antonio, comparte su historia de 56 años, casada hace 35 años con su compañero, con cuatro hijos y nietos que le llenan el alma.
Explica que su niñez fue cuidada sin necesidades, pero heredó de su mamá la vocación social, que profundizó al ser madre y enfrentar el día a día para llenar las ollas con cuatro chicos.
El reportaje destaca cómo las herencias se transmiten en gestos y miradas de mirar al otro. Liliana habla de su mamá y en esas palabras aparece el origen de todo: su generosidad y el amor por el otro.
Y es justamente eso lo que reciben quienes hoy llegan al comedor.