Kris Jenner, manager de las Kardashian, acapara miradas a sus 70 años con pómulos y labios rellenitos sin arrugas, gracias a un lifting facial admitido con cirujano de famosos.
La cirugía plástica tiene raíces antiguas: en India, Sushruta realizaba rinoplastías hace 2500 años para reconstruir narices cortadas como castigo, devolviendo dignidad; egipcios minimizaban cicatrices faciales; en siglo XVI, Gaspare Tagliacotti usaba piel de brazos en Italia, con pacientes cosidos temporalmente.
Guerras mundiales impulsaron avances: Harold Gillies pionero en Primera Guerra con injertos y anestesia de éter por William Thomas Green Morton; Archibald McIndoe en Segunda reconstruyó rostros de pilotos con injertos de piel en Guinea Pig Club.
Postguerra, pasó de médica a estética: implantes silicona en 1962, liposucción; celebridades como Cher, Pamela Anderson, Liz Taylor normalizaron; reality shows y redes (Bella Hadid, Kylie Jenner) dispararon procedimientos, con jóvenes liderando auge global en EE.UU., Brasil, Japón, Irán.
De sanación a vanidad multimillonaria, filtros redes presionan; tendencia alarmante en adolescentes, priorizando rostro sobre cuerpo.