El líder norcoreano Kim Jong-un inspeccionó una base de entrenamiento de operaciones especiales y observó ejercicios con fuego real, artes marciales y pruebas de resistencia transmitidos por TV estatal.
Kim saludó tropas, aplaudió demostraciones incluyendo mujeres soldados, y enfatizó reforzar entrenamiento para guerra moderna, anunciando reorganización de fuerzas especiales.
En contexto de plan quinquenal, mostró pruebas de motor cohete sólido y nuevo tanque, reafirmando desarrollo nuclear y modernización militar.