José Antonio Kast cumple dos semanas como presidente chileno con un frenesí de decretos que satura la información y genera confusión ciudadana, prometiendo gobierno de emergencia.
En internacional, retiró apoyo a Michelle Bachelet para ONU. Económicamente, recorta 3% presupuestos ministeriales y 4% impuestos a grandes empresas para austeridad e inversión, teoría no probada como en Reagan o Thatcher.
En educación, limita gratuidad universitaria a menores de 30 años. En migración, inicia zanja en desierto con Perú y Bolivia. El aluvión de anuncios causa más confusión que certidumbre.