Israel avanzó en Líbano creando una zona de amortiguación contra Hezbollah y asesinó a tres periodistas (Fatma Touni de Al-Mashadim, Mohamed, Ali Suay de Al-Manar) y siete sanitarios en ataques con drones precisos.
Las víctimas estaban identificadas con chalecos Press y vehículos marcados; se denuncia dolo y repudio mundial por atacar prensa deliberadamente.
En Gaza ya superan 200 periodistas muertos, récord desde la Segunda Guerra Mundial.
Israel justifica uno de los ataques, pero las imágenes muestran precisión letal contra civiles y periodistas en cobertura.