Irán cerró el Estrecho de Hormuz como represalia, obligando a buques chinos y de otras nacionalidades a dar la vuelta tras advertencias de la Guardia Revolucionaria.
La vía transporta la quinta parte del petróleo mundial, afectando cadenas de suministro globales.
Estados Unidos pide ayuda a aliados para reabrirlo, pero la ONU trabaja en mecanismo para mercancías esenciales.
La Guardia Revolucionaria prohíbe tránsito a aliados de EEUU e Israel.