El periodista Carlos Estrione recorre la ruta provincial 226 en Buenos Aires y muestra cómo las inundaciones han convertido campos en lagunas, aislando cascos de estancias y casas rurales donde tamberos y caseros no pueden salir.
El agua cubre badenes y pastos a los costados de la ruta, con escurrimiento lento pese a la gran cantidad caída en poco tiempo. No hay accidentes reportados, pero el cielo plomizo y nubes bajas indican más lluvias previstas para hoy, lunes y martes.
Las autoridades no cortaron rutas ni desviaron tránsito, aunque Gendarmería y Policía bonaerense actúan primero. Estrione recomienda no salir de casa por riesgo de aquaplaning y arrastre por agua en hondonadas.
La zona núcleo productiva enfrenta recurrentes catástrofes climáticas, con falta de obras hidráulicas y virulencia de lluvias equivalentes a un año en horas.