Los hutíes de Yemen lanzaron nuevos ataques contra barcos en el Mar Rojo, lo que pone en riesgo la seguridad marítima en el estrecho de Bab el-Mandeb y ralentiza el comercio global.
El analista Luciano Sácara explicó desde Doha que estos incidentes obligan a los barcos a desviarse por el Cabo de Buena Esperanza, aumentando los costos de transporte, seguros y el precio del petróleo e hidrocarburos.
Las amenazas hutíes desplazan recursos militares de Estados Unidos e Israel, sumándose a otros frentes como Irán y Egipto, con un impacto económico mayor en envíos y provisiones.