El entrenador de Los Pumas 7s, Santiago Gómez Cora, utilizó la metáfora del bambú japonés para explicar el proceso de consolidación de su equipo. Durante siete años, el bambú fortalece sus raíces bajo tierra antes de crecer 30 metros en seis semanas, al igual que el equipo que se cayó hace tres años pero ahora se posiciona como segundo del mundo gracias a raíces sólidas.
Gómez Cora reveló que los Juegos Olímpicos y el podio lo motivan diariamente. Aceptó el cargo en 2013 para llevar un equipo argentino a los Juegos, pese a haber dejado los Pumas 7s en 2010 por los viajes extenuantes y falta de estructura. Ahora disfruta el presente y apunta a mejorar el bronce de Tokio en París 2024, con un enfoque en ser competitivos para pelear medallas.
Tras fracasos en Río y Toronto, cambió su enfoque: de jugadores cualitativos a cuantitativos por métricas, formando chicos desde los 15 años. Ya tiene 64 chicos vistos para Los Ángeles 2028. Insiste en procesos largos sin soluciones mágicas, hábitos que tardan 66 días en automatizarse según neurociencia, y "acciones norte" que no requieren talento, como llegar puntual.
En la Villa Olímpica, contó anécdotas como cruzarse con Rafa Nadal en la cola de comida en Río, Richard Gasquet lavando ropa en Londres, y Manu Ginóbili saludándolo en 2016. Destacó la igualdad entre deportistas y la energía al volver con medalla, recibidos por todos los argentinos.
Su hermano Pablo lo motivó a volver al rugby a los 16 años y fue clave en su carrera; jugaron juntos y Pablo dijo que los jugadores lo quieren y le creen. Gómez Cora enfatizó la convicción por sobre la táctica para seducir al equipo.