El periodista Iván Ordóñez explicó que el aumento del petróleo global genera inflación en fertilizantes nitrogenados, cuyo insumo principal es el gas, afectando a los productores de maíz en Estados Unidos que siembran en 35 o 40 días.
Estados Unidos produce el 30 o 40% de la exportación global de maíz y enfrenta costos elevados de urea, el fertilizante más usado por cereales como maíz y trigo, lo que cierra negativamente su ecuación de rentabilidad si el conflicto se prolonga.
En Argentina, el país tiene autoabastecimiento importante de urea producida en Bahía Blanca, pero depende del gas como insumo; si sube su precio, las fábricas lo trasladarán a productores, sumado al impacto en combustibles para cosecha y fosfatados importados.
Los productores sudamericanos deciden siembra en noviembre, con esperanza de que el conflicto se desactive para reactivar aprovisionamiento normal.