La playa de la estación de servicio permanece prácticamente vacía en horario pico de domingo por el precio de la nafta premium que alcanzó los 2.365 pesos por litro tras dos aumentos en pocos días. La reportera María Luján mostró cómo la gente carga solo lo necesario y nadie llena el tanque completo, que ahora cuesta 120.000 pesos.
El conductor Agustín conectó el aumento con el impacto directo en trabajadores informales como repartidores de Rappi o conductores de Uber, que perdieron hasta el 25% de sus ingresos en 15 días por el gasto en combustible. Un tanque que antes costaba 40.000 pesos ahora supera las 60.000 o 70.000.
Explicaron que la Ley Bases eliminó el barril criollo, que fijaba un precio interno desvinculado del petróleo internacional, y la prioridad al abastecimiento doméstico, permitiendo exportaciones que encarecen el combustible local pese a ser productores.
La excusa oficial de la guerra no convence porque Argentina produce petróleo con costos bajos, pero el Estado se retiró y las petroleras monopólicas fijan precios libremente sin obligación de informar aumentos.