Dante Rubín, de 12 años de Villa Santa Rita, y Julián Alto, de 11 años de Mendoza, ganaron el sudamericano sub13 de tenis de mesa para Argentina al derrotar a Brasil en la final de Asunción por 3-1 tras remontar un 1-0 adverso, con un festejo eufórico que incluyó arrodillarse y alzar los brazos.
Entrenan 5-6 horas diarias. Julián viene de familia de pingponguistas: su papá es técnico de la selección argentina, su tío medallista panamericano y su hermano Luciano juega en la liga de Portugal. Dante descubrió el deporte a los 5 años peloteando en un hotel de Rosario junto a una mesa de pool, lo vieron suelto y le compraron una mesa; entrena en el Ateneo Popular de Rosario y sueña con ser programador o matemático además de campeón olímpico.
Los chicos se emparejaron tras un torneo clasificatorio donde quedaron mejor ubicados y mostraron química. El periodista Pablo Cecchini jugó contra Dante con handicap de 10-0 y perdió 11-0. Ambos sueñan con representar a Argentina en Juegos Olímpicos.