Agostina Páez, abogada santiagueña retenida en Río de Janeiro desde el 14 de enero por injuria racial, enfrenta horas decisivas el martes con cuatro escenarios posibles según justicia brasileña, del más favorable al peor.
Primero, homologación del acuerdo: pena reducida a dos años, un cargo y regreso a Argentina. Segundo, homologación parcial con tareas comunitarias en Brasil, no en Santiago del Estero. Tercero, juez Guillermo Duarte rechaza reducción, inicia juicio formal de dos años por tres cargos.
Cuarto, improbable: no homologa pero absuelve sin cargos ni tareas. Páez reconoce error en conferencia y lapsus sobre "víctimas", generando malestar judicial; vive desesperanza, cree sin vuelta atrás pese a pacto inicial.