La crisis económica impacta los almuerzos laborales y obliga al 80% de los trabajadores registrados a alimentarse mal, salteando comidas o recurriendo a viandas con sobras del día anterior, según un informe de la UCA.
Periodistas salieron a la calle a consultar a trabajadores, quienes confirmaron cambios en hábitos alimenticios por cuestiones económicas: reducen porciones, calidad y optan por cocinar la noche anterior porque comprar almuerzos resulta imposible.
Una jubilada explicó que bajó la calidad y tipo de alimentación para trabajar más horas, mientras otros destacaron que la carne es inalcanzable y las zonas laborales son caras. El panel comparó con tendencias globales como monoambientes sin cocina en Madrid y oferta de comidas listas en supermercados.
Concluyeron que un menú del día cuesta entre 10.000 y 12.000 pesos, sumando 100.000 mensuales, lo que lleva a opciones baratas como panchos.