El tribunal de Düsseldorf condenó a Said S., cliente de los abogados Serkan Alkan y Martin Heising, por pertenencia a una organización terrorista extranjera y por vulnerar la ley de comercio exterior, al enviarle miles de euros a su hermano, considerado miembro de Estado Islámico por la Fiscalía alemana.
Los abogados defendieron que las transferencias eran para ayuda humanitaria a huérfanos en una escuela coránica en Turquía y mujeres en campamentos como Al-Hol en Siria, donde familias de combatientes de Estado Islámico viven en condiciones precarias bajo administración kurda, con riesgos de radicalización y contrabando de dinero vía Hawala.
El informe muestra patrullas kurdas capturando sospechosos cerca del campamento y detalla cómo mujeres radicalizadas reclutaban y recaudaban fondos por Telegram. Además, aborda el caso de Mustafa A., administrador del canal Gaza Now, acusado de recaudar 4,5 millones de dólares para Hamas vía criptomonedas y sancionado por EE.UU. y Reino Unido.
Expertos destacan el uso de criptomonedas por terroristas para donaciones transfronterizas rápidas, aunque rastreables, y privacy coins como Monero para evadir controles. El Ministerio de Justicia alemán propone punir intentos de financiación terrorista ante la escasez de condenas, con solo pocas acusaciones pese a investigaciones.
La sentencia para Said S. fue de cuatro años, menor a lo esperado, con posibilidad de libertad condicional pronto por tiempo en prisión preventiva.