El Servicio Meteorológico Nacional confirma la mejora en el cielo de Buenos Aires, con nubarrones retirándose y celeste asomando en el fondo. Aunque húmedo, el pronóstico indica fin de lluvias desde el mediodía y una semana de calor con 30 grados de máxima hasta el viernes.
La conductora destaca el "nuevo veranito" inesperado, frustrando planes otoñales de frazadas y mates calientes. Temperaturas de 21 grados en algunas zonas con cielo cubierto o parcialmente nublado, invitando a disfrutar para los amantes del invierno.