En nuevas entrevistas callejeras, los argentinos admiten privarse de alimentos, carne, yogures, quesos y salidas porque no llegan a fin de mes; compran bolsitas chicas por 50-60 mil pesos sin carne, eligen marcas genéricas, reducen cantidad y hacen durar lo comprado.
Los sueldos no aumentan mientras todo sube, alquilan caro, no hay lujos ni gustos, seleccionan precios y evitan el super caro; una compra semanal o mensual apenas dura 20 días.