Agostina Páez, retenida en prisión domiciliaria en Río de Janeiro desde 14 enero, expresa desesperanza y ansiedad por salud mental tras 70 días; recibe terapia psicológica.
Confiesa a Pablo Corzo que conferencia en consulado y política argentina empantanaron salida; espera habeas corpus lunes para suspender cautelar y volver a Argentina. Reconoce error en hablar de víctimas y resarcimiento filtrado, molestando al juez.
Martes clave para decisión judicial; versiones difieren entre prensa brasileña y su visión de conflictos políticos locales.