Vecinos de Curuzú Cuatiá aún recuerdan la captura de un lobisón en el ex batallón de logística 3 a fines de los 1980s, cuando soldados lo sorprendieron devorando un animal y lo llevaron a un galpón donde se transformó en humano antes de escapar esa noche.
El equipo del programa regresó al sitio abandonado, por demoler, y captó imágenes de algo moviéndose entre sombras durante una lluvia, describiéndolo como una presencia que se asoma y esconde repetidamente.
La historia corrió por el pueblo entre ex trabajadores y vecinos, confirmando que todos sabían del incidente sobrenatural cuya energía persiste en el lugar.