Un estudio con 90 participantes muestra que dormir 20 minutos y alcanzar sueño profundo N3 antes de desafíos mentales mejora concentración, memoria y resolución de problemas comparado con sueño ligero.
Pasar de 20-30 minutos genera pesadez y peor rendimiento; recomiendan siestas cortas como "power nap" para recargar energía, respetadas por deportistas y en provincias argentinas.
El descanso de calidad reduce eventos cardiovasculares, mejora humor y evita insomnio nocturno si se duerme menos de 8 horas.