El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró en la reunión del G7 en Francia que la guerra contra Irán concluirá en semanas, no meses, destruyendo fábricas de misiles, cohetes, drones y su armada.
Los ministros de Exteriores del G7 pidieron cese de ataques a civiles e infraestructuras en Medio Oriente y compartieron postura para mantener abierto el Estrecho de Hormuz.
Rubio se unió a última hora al encuentro, destacando objetivos limitados para debilitar a Irán y evitar su arma nuclear.