Una perrita callejera transportaba en la boca un feto de 35 semanas de gestación de sexo femenino al costado de las vías del tren en José C. Paz, aparentemente para devorarlo. Una vecina llamada María lo descubrió y alertó a la policía, evitando que el animal lo consumiera. El cuerpo presentaba avanzado estado de descomposición y cordón umbilical intacto.
El corresponsal Mati López reportó desde el barrio Sol y Verde, zona roja con adicciones y robos constantes. Una testigo, Alejandra, reveló que su hija drogadicta le contó que una amiga embarazada llamada Chispita descartó el bebé, tratándolo como algo normal. Alejandra, madre de ocho hijos y cartonera chilena sin documentos, enfatizó que ella lo habría criado.
Peritos indicaron que el cuerpo fue depositado intencionalmente en maleza alta para ocultarlo, no arrojado desde el tren. No hay imputados aún, pero se sospecha de una joven adicta del barrio. Alejandra describió la zona como peligrosa, con robos frecuentes pese a patrullajes policiales.
El panel reflexionó sobre falta de educación sexual, responsabilidad familiar y opciones como entregar el bebé en hospitales en lugar de abandonarlo. Alejandra reclamó cárcel e internación para la responsable.